
ME DIERON GANAS DE ESCRIBIR (DE COMUNICAR) DEBIDO A QUE EL ENTORNO ME TIENE MUY DESPIERTO
Existen varios Yo en el mundo, quizás un Yo por cada persona que me ha visto o ha oído hablar de mí. Algunos se parecen a lo que Yo creo que soy, otros sólo son bocetos de lo que creo que soy. Muchos tienen puntos en común, otras veces me desconozco, pero todos vienen del mismo objeto (En este caso yo mismo) Pero ¿Cuál de todos esos Yo seré en verdad? ¿Existirá un Yo verdadero? ¿Es necesario que exista? En lo personal creo que no. El Yo nunca puede ser determinado ya que este va mutando a cada momento, en cada instante y a su vez este mismo Yo, es visto de diferentes puntos de vista por diferentes observadores que en un mismo tiempo lo describen de desiguales maneras. La pregunta es: ¿Quién soy yo? ¿Quien es Yo? ¿El Yo tiene voluntad? Podemos responder esto si este Yo va cambiando a cada momento. Entonces: ¿Qué es mió? ¿Qué es tuyo? Y tomando estas últimas preguntas ¿Cómo me diferencio de mi entorno?
La respuesta es más simple, que lo compleja, que esta pudiese parecer a primera vista. El Yo, es lo que el mismo Yo cree que es el Yo. ¿Una tautología? Si, pero una tautología que va mutando, dependiendo de las interacción y irritaciones que recibe el Yo del mundo externo (entorno). Ahora bien ¿Qué hace que el Yo cambie o se irrite? En otras palabras, ¿Qué ve el Yo, y que no logra ver el Yo? ¿Qué le interesa al Yo y que no le interesa? Bueno lo que el propio Yo identifique como interesante o visible, según su propia configuración espacial-temporal. Si bien es cierto todo lo anterior, el punto a tocar es como hacer que un Yo enfrentado a un Alter-Yo (otro Yo, que en este momento es parte del entorno), puedan hacerse visibles y de esa forma interactuar y coordinarse durante un tiempo prolongado, tomando en cuanta que ambos Yo van a ir mutando en cada instante. O sea lo que para un Yo pueda ser visible e interesante un día o en un mes o un año plazo, al siguiente momento puede desaparecer.
La primera pregunta es: ¿Cómo hacer que dos Yo se coordinen para ser visibles en un mismo momento? Yo creo que no existe una respuesta plausible hoy para eso, sólo digo que mientras estos Yo se hubiesen visto (no me refiero a solamente al sentido físico, sino tambien el psicológico) una vez por lo menos basta, el llegar a asegurar el futuro es imposible, por ende se debe disfrutar el momento en que ambos Yo se encuentren ya que tal vez mañana sea difícil, que se reproduzca la coordinación.
Empero existe una segunda pregunta: ¿Cómo hacer que la existencia para estos dos Yo, sea más duradera? Para ello se debe querer seguir, tener la voluntad de que el otro Yo sea visible para el Yo. Para mi esa voluntad es el principio del lo llamado por muchos amor. Uno puede interactuar con muchas personas, llegar a conocer sus mundos un rato, coordinarse, pero muchas veces, tal vez en su mayoría, uno luego olvida, ya que el deseo de mantener al otro Yo, como presente en mi configuración de Yo, desaparece. Es cierto que en diferentes grados esto se produce también con los amigos y los familiares. La diferencia esta en el finalismo ¿el para que? ¿Para que quiero tener presente en mi Vida al otro Yo? Y eso sólo se lo responde el Yo (de forma autónoma), lo difícil es que esa respuesta no es una sola vez y para toda la vida si no que es una respuesta sucesiva (de tracto sucesivo) que debe responderse por todas las mutaciones de un Yo.
Por todo lo anterior y para no latear mucho, cabe concluir entonces que lo que un Yo debe buscar si se quiere algo más que el placer inmediato y se busca en cambio un placer duradero. Más que la capacidad de coordinación y de interés en un momento determinado, se debe buscar a un otro Yo, que sea capaz de mutar con uno mismo, sin desdiferenciarse (sin dejar de ser dos Yo autónomos). De esa forma tengo la esperanza, de que la felicidad que pueda producirse por momentos, pueda repetirse en otros momentos con mayor plausibilidad y de esa forma no vivir en los recuerdos de lo que paso y en cambio vivir el día a día, esperando el siguiente día con más ganas que el pasado, ya que los buenos momentos estarán más asegurados. De esa misma forma y con esa capacidad de mutación encontrada en el otro Yo, también se encuentra la calve para el no aburrimiento. Por ello al valorar a otro Yo, más que la capacidad para producir un placer inmediato, se debiese valorar la capacidad para producir placer en un largo tiempo y por ello la capacidad de mutar coordinadamente con el Yo. Como contra-tesis se podría decir que si uno va cambiando de otro Yo (cambios de pareja), en cada momento puede ir recibiendo un placer alto y cuando este se acabe, se busca otro Yo, que produzca placer; de esa forma se tendría placer en el día a día. Si bien es cierta esta contra-tesis, no es menos cierto que el estar buscando a otra persona en cada momento, produce un gran desgaste que en medida atenúa el placer, además de producir una intranquilidad, ya que nunca se tendrá asegurado el placer del mañana. Es como comparar, el vivir pensando en que hay que ir a cazar mañana para comer, o tener un refrigerador lleno con comida para el mes. Yo creo que ambos producen el mismo placer, sólo que uno además de placer te da seguridad, confianza y tranquilidad en el futuro, de esa misma forma te da más tiempo para hacer otras cosas como construir una civilización. Seguiría pero Yo no leería esto, si fuese más largo, espero que el mensaje sea claro, y se independice de mi Yo y le llegue a los otros yo, así se producirá la ansiada comunicación.
Juan Cristóbal Sepúlveda Cofré
Santiago, Chile, 11 de Enero de 2006
PD. Si bien el texto se puede parecer a muchos otros, este es mío, y como todos con influencias de muchos otros textos, que no quise citar, para que Yo, hablara por ellos. Dudas mandar un mail o postear.
1 comentario:
Cristóbal, mi niño... es realmente hermoso lo que escribiste, sabes que me estoy enamorando de ti y por eso espero que nuestros YO terminen su proceso de conocimiento y unión... no sé que más decirte por ahora sólo que te estoy esperando... te quiero.
Publicar un comentario